Al norte de Carmona (Sevilla, Andalucía) se encuentra una localización espectacular denominada cueva de la Batida, aunque realmente se corresponde con una cantera excavada en la roca natural, el alcor. Caminando durante algunos metros al interior, por una de los corredores, al frente aparece un morabito o santuario musulmán donde debió rezar algún anacoreta o ermitaño. En su fachada exterior, se observan las huellas de extracción de materiales constructivos realizados por canteros que labraron los sillares de las iglesias de Carmona.