Este antiguo hospital fue transformado en palacio de estilo neoclásico. Tiene forma de «U», y consta de planta baja y principal, con jardín romántico trasero y fontines. En su interior alberga instalaciones singulares como baños y escalera de época, bajo la cual fueron halladas las tallas en piedra de San Lucas y San Nicolás de finales del siglo XVI, hoy restauradas; así como la lápida funeraria en mármol crema veteado, de Gabriel de Zayas. El edificio fue restaurado entre 2009 y 2011 con el objetivo de dedicarlo a «Museo de los Madrazo», pero sigue sin uso. Su aspecto actual se debe a la transformación en palacio que hizo el primer marqués de Morante a mediados del siglo XIX, tras su desamortización. De su diseño hospitalario original se conserva parte de su fachada barroca de piedra: un arco de medio punto, enmarcado entre dos columnas que sustentan un friso y cornisa; que correspondía a la puerta de acceso a la capilla del hospital, y la transformaron en la puerta principal del palacio. Está catalogado como «Edificio singular con protección estructural. Jardín histórico protegido.»