El Monasterio de Uclés, El Escorial de La Mancha, es de planta cuadrada con patio central y claustro de dos alturas, nueve diez vanos por cada lado, pilastras de planta cuadrada y arcos de medio punto; el deambulatorio está cubierto con una bóveda de cañón con lunetos y los arcos formeros, resaltados en piedra, sujetan el piso superior, resuelto con huecos adintelados, que siguen el mismo ritmo de la planta inferior decorados con motivos vegetales baquetón y rejería; en el centro del patio hay un aljibe en piedra caliza y decoración barroca, con una gran tarja del escudo real.