La zona de hangares del Aeropuerto de Burgos destaca por su edificio principal de estética ochentera, con volúmenes rotundos, líneas funcionales y una imagen inconfundible que remite al cine de los años 80 y 90. La combinación de la arquitectura retro, la torre de control y la plataforma abierta con aeronaves reales crea un entorno auténtico y muy cinematográfico.
Un escenario con personalidad, ideal para ficción, thriller o publicidad que busca carácter, realismo y una atmósfera reconocible.