Monasterio cisterciense (siglo XIII) del que sólo queda su iglesia; fue cabeza de la Orden en Castilla y recibió numerosas mercedes de reyes y nobles. El templo, construido en piedra, tiene tres naves y tres ábsides que junto con los dos tramos inmediatos constituyen la obra de época cisterciense. Se separan por pilares de dobles columnas en los frentes y columnillas en los ángulos que recogen arcos apuntados y bóvedas de crucería, excepto en los brazos del crucero en que son de cañón apuntado. Los ábsides laterales son semicirculares y el central pentagonal, todos con tramos rectos anteriores. Se iluminan por ventanas abocinadas con arcos de medio punto que apean sobre columnillas. Al exterior resaltan los contrafuertes no excesivamente robustos. La iglesia sufrió un derrumbamiento en el siglo XVI y se reconstruyó en estilo clasicista, añadiéndose otros tres tramos separados por pilares cuadrados que recogen arcos de medio punto y bóvedas de cañón con lunetos en la nave central y cúpulas vaídas en las laterales.