Enclavado en el Pirineo atlántico, entre los puertos de Belate y Otsondo el Valle de Baztan constituye el municipio más extenso de Navarra. Un valle caracterizado por ser tierra de hidalgos e indianos, que regresaron de ultramar con una gran fortuna que invirtieron en remodelarlo. El resultado: abundantes palacios y caseríos de piedra rosácea con grandes balconadas; monasterios y puentes medievales sobre ríos saltarines; metas esparcidas por prados y colinas; sugerentes bosques; monumentos megalíticos y cuevas… Senderos sencillos porque en estas tierras, las crestas del Pirineo navarro se inclinan hacia el mar haciéndose más suaves; museos para todos los gustos, molinos aún en activo, deliciosa gastronomía y unas tradiciones que se han conservado a lo largo de los tiempos.